Buenos días ESO del 6 al 8 de mayo
Miércoles, 6 de mayo
DOMINGO SAVIO:
CONSTRUCTOR DE CONCORDIA EN EL ORATORIO
LECTURA: El sastre y la tela
A los 12 años, Domingo Savio, se encontró con Don Bosco y le pidió que lo admitiera a su Oratorio de Turín, porque deseaba ardientemente estudiar para llegar a ser sacerdote. Don Bosco, admirado le dijo: “Me parece que hay buena tela”. Y Domingo respondió: “Entonces yo seré la tela y usted el sastre”.
¿Cómo era la tela?
De la vida de Domingo Savio podemos destacar que: era apacible, siempre sereno y alegre, hacía grandes esfuerzos para cumplir con sus deberes de estudiante y para ayudar a sus compañeros en todos los modos posibles, enseñándoles el Catecismo, atendiendo a los enfermos, apaciguando las peleas. Domingo Savio, era un niño muy atento a cada uno de sus compañeros. Se preocupaba del triste, del que estaba cansado, sólo, del que no tenía ilusión por estudiar, de quien le costaba estudiar, de los que creían que no valían para nada. A demás, siempre estaba atento para echar una mano donde hiciera falta. A los compañeros nuevos que llegaban al Oratorio les decía: “Debes saber que aquí hacemos consistir la santidad en estar muy alegres. Sólo tratamos de evitar el pecado, que es el gran enemigo que nos roba la gracia de Dios y la paz del corazón, y tratamos de cumplir exactamente con nuestros deberes”. Destacó como uno de los mejores alumnos. Formó el grupo de la Alegría con compañeros que cumplieran una serie de requisitos. Era admirado y respetado por todos. En su intento de ser “santo”, Don Bosco le invitó a hacer extraordinario lo ordinario.
¡Una tela súper!
La madre de Don Bosco, Mamá Margarita, que había ido a Turín para ayudar a su hijo en el Oratorio, le dijo a éste un día: “Tú tienes muchos jóvenes buenos, en el Oratorio, pero ninguno supera el buen corazón y la belleza del alma de Domingo Savio.
Hasta aquí, Domingo Savio. Este es el espejo…
………………………
REFLEXIÓN
Mirando ahora a nuestra realidad: ¿Quién no desearía tener compañeros así a nuestro lado?
La realidad, hoy en día, es casi la contraria. Nos cuesta dejar nuestro móvil para ayudar en las tareas de casa. Estamos tan involucrados en los temas de las redes sociales, que apenas tenemos tiempo para los demás, los que realmente están a nuestro lado… pero sigue habiendo Domingo Savios.
Menos mal que en nuestros colegios, centros juveniles y parroquias sigue habiendo, Domingo Savios; gente que sabe sacar tiempo para el beneficio de otros, desarrollando actividades de tiempo libre para niños con dificultades personales, sociales, económicas,
… o con gente mayor. Participando en proyectos de ayuda al Tercer Mundo… colaborando con los tutores, los profesores, los compañeros de clase, para que el ambiente, en el colegio, sea bueno para todos.
Y tú, ¿no podrías pensar en algo donde echar una mano? o ¿ya ayudas?
PALABRA DE DIOS: Mateo 25, 40
«Y el Rey les dirá: En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños a mí me lo hicisteis».
VÍDEO: https://www.youtube.com/watch?v=dU3gbBCr99w
ORACIÓN
Domingo Savio, tú que pasaste tu vida dando buen ejemplo a los demás,
necesitamos tu intercesión para proteger a los niños de hoy de los engaños de este mundo; y a la juventud para que se dé cuenta de la importancia de Dios en su vida
Enséñame a ser santo en lo cotidiano; a ser alegre en todo momento; y a estar siempre dispuesto a ayudar a mi prójimo sin esperar nada a cambio.
Jueves, 7 de mayo
LA PAZ QUE NOS PROPONE JESÚS:
“LA PAZ OS DEJO, MI PAZ OS DOY”
REFLEXIÓN
Otra vez a vueltas con el tema de la PAZ. Total, ¿para qué? Si es que las guerras, los conflictos por intereses económicos, geopolíticos, nacionales, de grupo, personales..., siguen ahí. Si logramos mal-acabar con uno, surgen otros en puntos llamados “calientes” de cualquier lugar de nuestro querido planeta. Entre tirar el testigo y seguir apostando por la PAZ, yo elijo lo segundo. Ya se cuentan muchas personas, jóvenes, adultos y viejos, que lo están haciendo. Una persona buena, más aún quien se enorgullece de seguir el camino de Jesús de Nazaret, no puede quedarse atrás. Es cuestión, pues, de comprometernos, cada uno según sus posibilidades, a transmitir ese deseo operativo de PAZ, esa misma ansia de PAZ que dejó Jesús en nuestros corazones.
PALABRA DE DIOS: Juan 14, 27
«La paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da os la doy yo. Que no se turbe vuestro corazón ni se intimide».
IMAGEN
ORACIÓN FINAL
Señor Jesús, Tú que nunca te mostraste insensible a los problemas de las personas, y a quien tus admiradores llamamos el Príncipe de la PAZ, haz surgir en nuestros corazones ese afán por contribuir a hacer un mundo mejor, libre de guerras y conflictos. Que unamos nuestras fuerzas, de cada uno y de todos, apostando por la PAZ.
Tú eres nuestro modelo, Salvador y guía de la PAZ. Amen.
Viernes, 8 de mayo
TRANSFORMAMOS EL MUNDO:
GESTOS DE PAZ QUE PODEMOS POTENCIAR
REFLEXIÓN
Ya está bien de palabras altisonantes, de fotos espantosas, de llamadas de apoyo en las redes sociales,… que parecen no llegar a nada o a casi nada. Habrá que dar un salto cualitativo, apuntalar un punto de inflexión. Esta labor, no fácil ni puntual, requiere esfuerzos a todos los niveles. Quisiera, en esos momentos subrayar la importancia de aquellos grupales y personales, porque el interés de los grandes poderes llega muy tarde o no acaba de llegar. El “Yes, we can”, “Sí, se puede” sigue en pie y se muestra efectivo en este tipo de campañas de concientización organizativa desde abajo.
Pero sin olvidar que “nadie da lo que no tiene”, es decir, no se puede luchar por la paz ni transmitirla si las personas -tú o yo- no tenemos la paz en nuestro interior. Todos deseamos la PAZ entre las personas y las naciones del mundo. No desechemos ninguna ocasión de trabajar por ella. Los creyentes vemos en ello la mano salvadora de Dios que nos impele y nos da fuerza.
PALABRA DE DIOS: Romanos 14, 19
«Por eso, trabajemos por la paz y por nuestra mutua edificación».
ORACIÓN FINAL
Señor y Padre de todos los pueblos y de todas las personas, danos tu protección y tu fuerza en el espíritu, a fin de que nos dispongamos a luchar en serio por la implantación de la PAZ a todos los niveles, personal, grupal y planetario. Y todo ello desde nuestro compromiso de personas de PAZ, hasta el apoyo de todas aquellas iniciativas que busquen este objetivo, elemento fundamental para proporcionar un poco de felicidad a personas y pueblos de la tierra. Te lo pedimos por medio de Jesús, el Príncipe de la PAZ, nuestro Salvador, modelo y guía. Amen.
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